¿Se acabarán los blogs con la selección de contenidos?

Esa pregunta no es baladí. Máxime cuando todos los contenidos que tenemos a nuestro alrededor vuelan.

Estamos sometidos a un constante bombardeo de información en el que cada vez más tendemos a eliminar el ruido que no nos importa o nos molesta. 

Y una fórmula que muchos estamos aplicando es utilizar intermediarios (personas, aplicaciones, sitios web) en los que encontrar contenido fiable y útil para lo que necesitamos.

Una opción es recurrir a las redes sociales, en la que podemos encontrar personas, colectivos o empresas que comparten justamente lo que necesitamos en ese momento: una noticia, un enlace a una utilidad o una sonrisa, sin más.

Esa opción puede ser fiable, aunque también suele estar mediatizada, puesto que las fuentes a las que recurren esos seleccionadores de contenidos suelen ser de confianza pero no necesariamente serán los primeros en publicar algo.

Mucho contenido lo conocemos todos a la vez y siempre hay una fuente oficial (normalmente un blog corporativo) en el que los contenidos se hacen disponibles a todo el mundo. Esto no es malo per se, ya que siempre que se escribe de una novedad se busca dar un punto de vista o añadir algo de interés para quien lo lee. Esto es útil, y hasta ahí creo que hay poca gente que esté de acuerdo en este enfoque.

Lo que cada vez me preocupa más es el ecosistema de aplicaciones que tenemos a nuestra disposición en prácticamente todos los dispositivos móviles. Flipboard, Zite, Flud o Pulse son algunas de ellas, disponibles para iOS o Android, Y en todas ellas hay algo en común: podemos añadir fuentes de información (redes sociales o Google Reader, entre otras) pero también nos dan funciones para descubrir otro tipo de contenidos que, en muchos casos, están ligados a fuentes de información clásicas.

Esto hace que me haga la pregunta con la que titulo esta entrada y que también os traslado a vosotros junto con muchas otras preguntas:
  1. ¿De verdad encontramos mejor información o sólo es porque proviene de fuentes de información contrastadas?
  2. ¿De verdad los usuarios tenemos el poder de seleccionar esa información?
  3. ¿De verdad seguiremos leyendo blogs o nos haremos la ilusión de que estamos leyendo blogs cuando en realidad estamos leyendo espacios de información cada vez más profesionalizados?
Que conste que estas preguntas no me las hago desde un punto de vista negativo, sino desde un punto de vista constructivo. Llegado determinado momento en el que se uniformicen las fuentes de información, ¿de verdad veremos una selección de contenidos?

Fuente: Sumate